Periodismo sin dobles de riesgo

Por Alejandro Spagnoli


Bien sabido es que la profesión del periodismo es molesta. Las investigaciones que realizan muchos comunicadores afectan a los intereses de los grupos de poder y esto hace que muchas veces los periodistas sean presionados y amenazados para que bajen los brazos y se callen la boca.

En el ambiente televisivo se ha popularizado el sistema de medición de rating “minuto a minuto”, que consiste en medir la cantidad de gente que está sintonizando el programa en tiempo real. Este nuevo método volvió mucho más descarnada a la competición en este medio y por lo tanto, se recurren a temas mucho mas sensacionalistas como violencia o sexo.

Esto no es nada nuevo; pero para lograr un mayor impacto y por ende, mayor audiencia, los periodistas son enviados a realizar trabajos de investigación encarando a las personas relacionadas con los turbios asuntos. La primera parte del proceso del trabajo se hace con cámaras ocultas, documentación y testimonios, mientras que la segunda consiste en un camarógrafo y un periodista que se acercan a escrachar a los personajes implicados. La mayoría de las veces, los sospechosos suelen escapar de las cámaras sin responder a las preguntas, pero en otras ocasiones, los periodistas deben soportar agresiones verbales y físicas que no sirven para otra cosa que no sea el gran negocio del rating.

El tema de la investigación pasa a un segundo plano cuando aparece la violencia hacia los cronistas y camarógrafos. No importa si lo que se denuncia es a un vendedor de droga, ropa trucha, medicamentos falsificados o chocolates vencidos. La atención es captada totalmente por las escenas más fuertes que son las mismas que ponen en riesgo a los profesionales de la comunicación. 

En este sentido, los periodistas se convierten en una “nueva policía” que solo tiene la capacidad de señalar con el dedo. Esta acción resulta totalmente inútil si los organismos del Estado no toman cartas en el asunto por “quien-sabe-que“ razones.

Como conclusión, se puede deducir que en muchos casos, el negocio del rating se valora más que la integridad física de los periodistas que trabajan en el medio. La ambición produce una baja en la calidad de los informes, donde las patadas voladoras, los empujones y la sangre manchan todo el trabajo realizado anteriormente. Un periodismo crítico real es posible, es tarea de todos fomentarlo.

Comentarios

Carolina Haus ha dicho que…
La nueva modalidad es mandar a chicos jovenes a que les revienten la cabeza, el mensaje parece ser algo asi: total son jovenes... hay que exprimirlos pa´que aprendan.
AyD ha dicho que…
Bastardeo del oficio..pensar con los bolsillos antes que en la intergridad moral de la profesión.Muy bueno! Abrazo!
patricia ha dicho que…
el periodismo es una de las profesiones más nobles y necesarias. pena que cada día se valore menos la calidad y se enarbole la bandera de la mediocridad!
1600 Producciones ha dicho que…
¿Periodismo o Parodismo?

¿Cuántos periodistas quedan en condiciones de ser escuchados/leídos?

Vos lo dijiste: bastardeo del oficio...

Saludos.
Rodrigo Saldaña ha dicho que…
y yo que tengo a dos amigos que estudian periodismo y no que entra este año
=O
Alejandro ha dicho que…
Carolina: Siempre son los primeros en ligarla.

AyD: De acuerdo, pero yo apunto mas para el lado de los que pagan los sueldos.

Patricia: Lamentablemente, no solo pasa en Periodismo.

1600 Producciones: Quedan pocos. A veces creo que hasta tienen suerte de poder elegir el trabajo que mas les guste y no cualquiera que les permita subsistir.

Rodrigo Saldaña: Los periodistas somos muy pesados. Andate preparando jaja.
Just ha dicho que…
Está bien tu punto de vista, pero en cierto punto estás generalizando y estableciendo un prototipo de periodistas. Hay gente que de verdad realiza esta profesión desde un lado profesional. No te olvides de aquellos que hacen su labor como se debe. Al fin y al cabo son los que se merecen que se los resalte, y no a aquellos que responden al poder de turno.
Alejandro ha dicho que…
Just: Por supuesto que hay periodistas que hacen "periodismo serio" (por suerte). Pero el articulo que escribi se refiere a este tipo de nuevo periodismo en particular y por eso hago tanto hincapie en el. Espero que tambien quede claro que yo no me ensaño tanto con los empleados que tienen que ganarse la vida(periodistas que hacen el trabajo), si no mas bien con los jefes y productores que bastardean la profesion por unos puntos mas de rating. Saludos y gracias por pasar!