Libros que no se tocan

 Por Alejandro Spagnoli

Desde la década de los ’90 hasta el día de hoy, con la llegada de las computadoras al hogar, Windows e internet, los hábitos de las personas fueron sufriendo una serie de modificaciones que cambiaron drásticamente su ritmo de vida. Es así como el e-mail suplantó a la carta de puño y letra, el formato DVD desplazó a los antiguos videos VHS y los programas para bajar música de internet jaquearon seriamente el negocio de las empresas discográficas. Con la aparición de los libros electrónicos se está empezando a pensar que los libros de papel podrían quedar en el pasado, conclusión que no suena tan descabellada si se toman en cuenta todos los cambios que trajo consigo la era digital.

“No creo que el libro de papel pierda terreno. El placer que da tenerlo en las manos, doblar las hojas, marcarlas, escribirlas… es como un ritual. Creo que la versión digital se va a complementar con la de papel, pero ninguna va a sacarle el lugar a la otra”, comenta Carolina, una lectora empedernida. Si se traza una analogía con el negocio de los teléfonos celulares en Argentina, los números son contundentes: en la década del ‘90, sólo poseían teléfono móvil las personas que necesitaban estar comunicados la mayor parte del tiempo pero, según el INDEC, durante el 2008 se superó la cifra de 40 millones de celulares. En un periodo de tiempo muy corto se creó una nueva tendencia en la sociedad, ya sea por necesidad, diversión o simplemente para seguir a la corriente.

La digitalización de los libros tiene sus ventajas. Los archivos ocupan muy poco espacio, se pueden colocar de a cientos en un solo aparato y trasladarlos a cualquier parte. Son prácticos. La periodista y catedrática de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Rosa Beltrán remarcó un aspecto interesante sobre los textos digitales y el cuidado del medioambiente: “bien usados, los libros electrónicos son una herramienta ecológicamente más sana que los libros de papel”.

Al momento de pensar en desventajas, también se encuentran argumentos más que validos. El libro electrónico no se puede tocar, ni oler, ni sentir, no es otra cosa más que el resultado de códigos binarios tipeados en una computadora. En este terreno, el libro de papel gana por goleada. La gran variedad que se puede encontrar de un mismo título hace la diferencia. De tapa dura, blanda, con letras grandes, chicas, con imágenes o con la variada textura que pueden tener las hojas. El recuerdo que deja una historia queda estrechamente enlazado al libro real, a su forma física, a su tapa. Con los textos en forma digital cambiaría radicalmente la naturaleza de estos sentimientos. En este sentido, algunas personas sostienen que la lectura en la PC estimula muy poco el potencial de la imaginación, sobre todo si no hay presencia de imágenes o algo que funcione para compensar la ausencia del contacto directo con un material real, cualidad que transmite la calidez del ritual en el momento de leer.

La preocupación de las empresas editoriales no es infundada. La compañía estadounidense Amazon, confirmó que en la pasada navidad se vendieron más ejemplares digitales que tradicionales. Se deberán seguir de cerca las cifras para comprobar si siguen aumentando o si por el contrario, la competencia se estabiliza y el furor de ventas se produjo por lo novedoso del producto.

La practicidad se enfrenta al placer. La sociedad tendrá que elegir entre disfrutar del ritual de “leer” incluyendo las grandes bibliotecas y los pesados libros, o bien, gozar de la liviandad de tener cientos de textos digitales en un solo lugar y al alcance de unos pocos clicks, pero perdiendo la magia que envuelve a la lectura. Para saber quién será el ganador de esta contienda habrá que esperar. Se trata de una respuesta que sólo el tiempo podrá revelar.

Comentarios

Mr. Popo ha dicho que…
La verdad que leer en la PC todavía es incómodo. Ahora, con ese kindle de la foto, me parece que la forma de leer debe ser bastante parecida a la de leer un libro común. Da la impresión de ser muy cómodo. Y hay algunos libros que son muuy incomodos, sobre todo los que se usan para estudiar, que casi siempre son de más de 500 páginas, y muy muy pesados
Mónica PG ha dicho que…
En algunos aspectos soy bastante tradicional. Me emocionan sin duda mucho más las cartas que los emails; los libros en papel que los digitales.
Me ha encantado el texto, la forma de comparar unos y otros de forma tan objetiva. Por sus características y el ritmo de vida, seguramente seguirán aumentando las ventas de libros digitales. A mí, incluso no me importaría tener uno, pero compaginándolo con el formato en papel.
Seguirá resultándome más entrañable pasar páginas de papel en el sofá de casa; quizá opte por el formato digital, más cómodo, cuando lea en un trayecto de autobús.

Un abrazo!
Una Chica Del Montón ha dicho que…
Leer de la computadora cansa más la vista que leer un libro de la forma tradicional. Lo digo porque soy de leer mucho.
En mi corta vida (y si, 15 años...) leí muchisimos libros (creo que llego a 100...) y creo que el echo de tocarlos, sentirlos, tenerlos en las manos es como que te une más al libro. Se crea, digamos, algo asi como una conexión. Si el libro se hace digital, me temo que la conexión será wireless...

Abrazo de oso (boludo y amoroso)
Tomás Münzer ha dicho que…
Coincido con la lectora empedernida de Carolina (?), el ritual del libro es distinto, tiene otra cosa, leer algo en la compu no tiene gracia, es más, hasta cansa y jode la vista, la postura tampoco ayuda, nada como leerse un librito en la cama. Saludos.
No me gusta leer libros en la pc. igo prefiriendo los de papel i tinta. Es hermoso ir a comprarse un libro, llevarlo de acá para allá mientras lo leés. Ver tu biblioteca llena de tus ejemplares favoritos. Pero eso es un placer del cual disfruta el amante de la lectura. Aunqe, para ser sinceros; si te vas de vacaciones, ponele, se hace mui cómodo llevarte varios libros en un simple aparatito. También está el echo de qe virtualmente, los leés de arriba. Algunos libros están caros i eso a veces hace qe retrases el comprarlo o directamente ni lo compres i te qedes con las ganas de leerlo. Las dos modalidades tienen su ventaja: Una brinda comodidad, la otra es como un ritual, qe da más placer a la hora de disfrutar un relato :).
Saludos, qe andes bien i empieces bien el finde :).
patricia ha dicho que…
lo virtual es práctico, es verdad, pero un libro en las manos o una carta de puño y letra...qué maravilla!
besos.
luther blues ha dicho que…
Coincido plenamente con los demas comentarios de tus seguidores ,un libro tiene su ritual .
Hacer viajes largos en tren o colectivos acompañado por un buen libro no tiene precio para mi jeje.
Ojala que nunca se pierda ,como asi tampoco los discos originales y las cartas de puño y letra .
Un abrazo my friend y buen fin de semana
mimita ha dicho que…
Hola Alejandro.
Es verdad que los libros digitales son prácticos, pero un libro nos da la caricia del papel en la mano que se cierne sobre él, nos da la posibilidad de subrayar con un lápiz aquello que nos emociona o nos pone en estado de alerta, o bien nos ilustra o nos obliga a seguir investigando.
El libro tiene una calidez que nunca se podrá lograr con los libros que se leen en la pc.
Además, como solía suceder en épocas remotas cuando yo era joven, también se colocaban entre sus hojas, alguna flor para que se secara y mantuviera el recuerdo de quien nos la regaló.
Un gran abrazo
mimita
1600 Producciones ha dicho que…
Si desapareciera el libro de papel, veríamos centenares de árboles felices... pero a mi me van los dos tipos de lecturas, son distintas y se acomodan diferente para cada situación... Compro las dos.

Saludos
Verónica Molina ha dicho que…
Yo creo que son cosas bien distintas: cuando leo por trabajo, o cuando estoy investigando un tema y salto de un texto a otro, la notebook me sirve muchísimo: el texto que termino recorriendo cuando googleo algo es totalmente personal y distinto del que lee otro, según sea el camino realizado a través de páginas y páginas.

Ahora, para leer un texto largo de un autor, nada mejor que el formato impreso: la experiencia es otra. Para lectura de ocio, un buen libro en un sofá, en una hamaca paraguaya o en un banco de plaza no es lo mismo que leer en un escritorio frente a una notebook, verdad?

Es como comparar la experiencia de comer en un restó lindísimo, o en un Mc Donalds del centro y apurado: las dos opciones te quitan el hambre, pero son opciones incomparables.

Lo que sí es cierto es que si estás enganchado en la notebook mucho rato, no te queda tiempo para leer tirado en un sofá, quizá...

Buen tema y buen post. =)
Mar ha dicho que…
No me gusta leer de esa forma.
Me quitan los libros, con sus hojas, su olor, sus portadas.. y me arruinan.
Un beso!
Javier ha dicho que…
prefiero coger mi libro en vez de estar leyéndol a través de la compu...
Alejandro ha dicho que…
Gracias a todos por expresar su punto de vista!